Me dedicaré a la jardinería, para ver si así mejoro en mis relaciones amorosas.
Y les cantaré a las flores canciones de Serrat, como te cantaría a ti si fueras mía.
Y arrullaré a los setos con cuentos de Cortázar, como lo haría contigo si fueras mía.
Y cuidaré no darles mucho amor o mucha agua, para no ahogarlas y matarlas, justo como lo hice con nuestra relación.
En las tardes me siento con mis plantas. Cuando les quito las hojas marchitas, hablamos. Nos contamos nuestras penas el uno al otro: Yo las ayudo quitándole las hojas feas y marchitas, y ellas, a su vez, me ayudan quitándome el estrés.
Después les canto mientras barro hojas que les quité, para que ya no se preocupen ni se acuerden de lo que pasó.
Cuando ni las plantas ni yo tenemos ánimo, pongo discos de Paul McCartney para que estemos contentos.
Y a mis plantas, mis amores, les tendré la paciencia que no te tuve a ti.