Y entonces sí, viviré pasando de todas las cosas. Viendo y escuchando pero no poniendo mucha atención a nada, no preocupándome demasiado por nada en específico, sorprendiéndome siempre ante las cosas ya que no he meditado acerca de ello antes; pareciéndome todo natural y normal, justo lo que debería estar pasando. Como un robot que cree y da por cierto todo lo que escucha, que no se cuestiona ni se aflige ni sufre, que no critica ni opina, que no observa ni evalua.
Gracias, pero no gracias. Soy feliz siendo infeliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario