Vivo así, buscando no sé qué en todas partes. Esperando encontrarlo en ti, en la música, en los libros, en mi carrera, en la escuela y en prácticamente todo lo que hago y dejo de hacer. Busco encontrarme y entonces sí, empezar a vivir
Porque vivir así no es vivir. Vivir sin ti, vivir sin mi, vivir sin qué o cómo o cuándo o porqué. Qué soy y qué es lo que estoy buscando.
Y no, no es fácil. No hay un instructivo para buscar las cosas, y aunque lo hubiera, ¿cómo buscar algo sin saber qué es lo que se está buscando? ¿Y si ya lo encontré y no me he dado cuenta?
¿Y si loquequieraqueestoybuscando no quiere encontrarme a mi?
Y luego con ésta vida que solo gira y gira y no te da tiempo ni de nada. Parpadeas y ya tres meses, pero nada es igual que antes. ya son otras personas, otras costumbres y otros hábitos. otros que-haceres, y otros deseos.
Las personas que ahora están cerca antes no estaban siquiera en el rango de acción, y las que antes estaban son ahora completos desconocidos. Y los que antes estaban lejos (Oaxaca, por ejemplo), mucho más. pero mis zapatos siguen siendo los mismos, mi cabello también, y ni se diga de mis pantalones.
Pero ¿cómo hacer entonces para que duren las cosas que uno quiere que duren y sean entonces las obsoletas las que desaparezcan?
Y es que tampoco depende de mi solamente. No puede toda la culpa y la responsabilidad caer en una sola persona. Cada uno tiene metas, deseos, costumbres, pasiones, anhelos, carácter, temperamento, sensiblidad, talento, aptitudes, intereses, gustos y pensamiento único, y por ser único, es diferente.
¿Cómo entonces podríamos coincidir tú y yo en un fin común? Es casi imposible.
Mejor ser tolerantes, pacientes y optimistas. Mejor querernos. mejor no herirnos. Mejor así, juntos.
El orgullo es dañino, mejor dejarnos de tonterías y querernos un poquito más.
Mejor sentirnos bien, todos.
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